La psoriasis puede aparecer en forma repentina o lenta. Muchas veces, desaparece y luego se reactiva. El síntoma principal de la afección son placas de piel irritadas, rojas y descamativas. Las placas se ven con mayor frecuencia en los codos, en las rodillas y en la parte media del cuerpo. Sin embargo pueden aparecer en cualquier parte, incluso el cuero cabelludo, palmas de las manos, plantas de los pies y los genitales.
La piel puede estar:
- Con comezón
- Seca y cubierta con piel descamativa y plateada (escamas)
- De color entre rosa y rojo
- Levantada y gruesa
Otros síntomas pueden incluir:
Dolor o malestar articular o en los tendones
Cambios en las uñas, por ejemplo uñas gruesas, uñas de color entre amarillo y marrón, hoyuelos en la uña y uñas que se despegan de la piel por debajo
Caspa abundante en el cuero cabelludo
No existe una cura para la psoriasis, pero los síntomas se pueden controlar. Es muy importante visitar al médico para descartar otras afecciones o determinar qué tipo de psoriasis se presenta. Entre las opciones de tratamiento se encuentran ungüentos o cremas de cortizona o antiinflamatorios, cremas para quitar la descamación, humectantes, retinoides, tratamientos sistémicos con pastillas que afectan la respuesta inmunitaria del cuerpo, y fototerapia (exposición a luz ultravioleta).