Una rutina completa de cuidado corporal incluye lo siguiente:
- Hidratación diaria: Tras la ducha, un paso diario debe ser aplicarse una crema hidratante corporal en todo el cuerpo. Además, si se tiene una piel especialmente seca, la hidratación conviene realizarla dos veces al día, por la mañana y por la noche.
- Buena alimentación y deporte: Una alimentación sana y equilibrada que sea baja en grasas ayudará a mantener una piel más sana. Además, si unimos a esta dieta ls práctica habitual de deporte se fortalecerán los músculos y la piel, y se evitará la aparición o el incremento de la celulitis o de la piel de naranja.
- Protección Solar: No sólo cuando se va a la playa o a la piscina hay que aplicar una crema protectora. Se debe utilizar protección solar de factor alto para evitar quemaduras y deterioro general de la piel. El sol favorece en el cuerpo la aparición de pecas o manchas, y acentúa los signos de envejecimiento.
- Usar jabones suaves y secar la piel adecuadamente: El Ph del jabón de la ducha debe que ser acorde al tipo de piel que se tenga y debe ser lo menos abrasivos posible. Para secar, tras la ducha, evitar frotar la toalla bruscamente por la piel y usar de preferencia toallas de algodón.