De ahí que sea mucho más sencillo tratarlas cuando aún son recientes que cuando llevan largo tiempo instauradas.
Los principios activos más eficaces para prevenirlas y tratarlas, sobre todo cuando se prevé su aparición (embarazo, aumento de peso o musculación), son: la centella asiática, los lípidos como los que contienen el aceite de rosa mosqueta, el aceite de jojoba, muy rica en ácidos grasos esenciales; aceite de oliva; las vitaminasA, C, y E; la manteca de karité y aceite de aguacate.