Es una reserva que se va reduciendo cada vez que la piel se expone al sol. Te permite protegerla contra los efectos de una cantidad específica de radiación UV a lo largo de la vida. Cuando este capital se termina la piel no puede seguir protegiéndose de la radiación solar y las células dañadas no se pueden reparar. Ahí es cuando son más visibles los efectos negativos del sol en nuestra piel.
Otro dato importante a considerar es que Ecuador es uno de los países con mayor índice de rayos UV en el mundo, debido a su ubicación geográfica. Por lo tanto el uso del protector solar diariamente ya no es una opción sino una obligación por salud.
Te recomendamos elegir protectores solares que no sean grasosos, que tengan una rápida absorción, que protejan contra los rayos UVA,UVB E IR y finalmente que sean resistentes bajo el agua.