- Las glándulas segregan sebo en exceso.
- Los cambios hormonales que van asociados a la pubertad, el embarazo, la menstruación, el estrés o el consumo de métodos anticonceptivos orales, como la píldora.
- La utilización de algunos cosméticos y productos.
Es muy importante visitar al dermatólogo antes de aplicar cualquier tratamiento ya que de no usar el correcto podría agravar el cuadro.